124 125 la minería moderna integración del perú a la clase mundial Nadie está libre de riesgos Como suele suceder en empresas de larga vida, no todo el camino está adoquinado con lingotes de plata. Volcan también ha sufrido con la baja de precios. Incluso estuvo en riesgo de entrar en default. A partir de 2001-2002, la empresa había estimado en sus planes a largo plazo el precio del zinc en USD 1,200 a 1,300 la tonelada fina, y éste bajó subrepticiamente a USD 700, teniendo obligaciones pendientes con un sindicato de bancos alemán, Westdeusche Landesbank Gironzentrale WLB; francés, Societe Generale y BNP Paribas; y otro suizo, Banque Cantonale Vaudoise y el Fortis Bank. Además, con el Banco Wiese Ltd. en Perú, por las adquisiciones entre 1997 y 2002. La empresa sufrió una grave crisis financiera y más de una vez estuvo a punto de quebrar. Incluso recibió ofertas hostiles para la compra de su mejor activo. En 2002 en Volcan se armó un equipo liderado por José de Bernardis, Víctor Gobitz, Enrique Santistevan y Enrique Carrera para afrontar la crisis financiera y los bajos precios. Este comité se reunía todos los días para, entre otras decisiones importantes, evaluar a qué proveedores pagar. “En el momento de la crisis que parecía terminal, el faro que nos iluminaba era Chungar. Todos querían Chungar. Los bancos se dieron cuenta de que solo vendiendo esa unidad podíamos cancelar la deuda; así que nos dieron más tiempo. La habilidad de la compañía fue el no perder nada”, sintetiza Gobitz, gerente central de operaciones en aquella época. Por supuesto, hubo que tomar decisiones difíciles. Se decidió paralizar ciertas operaciones para privilegiar aquellas que pudieran revitalizar las arcas de la empresa. Fueron muy largas y duras las negociaciones con los bancos y con traders como Glencore y Trafigura. José de Bernardis y Víctor Gobitz negociaron con el sindicato de bancos en el extranjero un buen acuerdo para la compañía. Pese al estrés, Volcan pudo salir airoso, en el sentido de que, aunque el costo fue grande, no sufrió la pérdida de ninguna de sus propiedades. Para salvarse, la compañía tuvo que poner en hipoteca y prenda sus activos en favor del consorcio de bancos; formalizar un fideicomiso de garantía sobre el total de las acciones de Chungar y los bancos acreedores contrataron al banco de inversión Hong Kong Shangai Bank para vender la mayoría de las acciones de Volcan. Ese fue el diseño, pero las cosas no se darían exactamente así. “Un estudioso de Harvard podría afirmar que la compañía estaba perdida o que cambiaría de manos en corto tiempo; pero no ocurrió ni lo uno ni lo otro. Podrían escribirse capítulos enteros de las cartas que iban y regresaban sobre cómo debía estar redactado el texto para que el obligado a entregar sus acciones lo firmase”, recuerda José Ignacio de Romaña, actual director de Volcan. Sin embargo, con el paso del tiempo y en el vaivén de esas idas y venidas, dicho documento nunca fue firmado. En el proceso organizado por Hong Kong Shangai Bank mostraron interés Votorantim, Glencore y el Grupo Breca. Votorantim y Breca hicieron ofertas al banco; el primero, por intermedio de su presidente Joao Bosco, ofertó comprar el domo Yauli, que incluía Ticlio, San Cristóbal, Carahuacra, Andaychagua y las plantas concentradoras, además de Chungar y su planta. Por su lado, el Grupo Breca ofertó solo por Chungar. El Directorio recibió estas dos propuestas y decidió evaluar la compra de esos activos. En ningún caso hubo oferta por la mayoría de las acciones de Volcan. Finalmente no se aceptó ninguna de las propuestas y se inició una negociación con el trader suizo Glencore. El 9 de diciembre de 2003 Volcan recibió de Glencore USD 40 millones contra la hipoteca de Andaychagua y un contrato comercial de largo plazo para la entrega de concentrados de plomo, zinc y cobre. Tan atractiva era la proyección de Volcan al año siguiente que Trafigura adquirió casi el 25% de acciones clase A y 8% a través de otro fondo; asimismo Glencore adquirió 5% de acciones clase A. En 2005 De ser una comunidad emblemática en la lucha contra la minería, Rancas pasó a ser un importante aliado minero a través de las empresas comunales. EN EL 2003 VOLCAN RECIBIÓ DE GLENCORE USD 40 MILLONES CONTRA LA HIPOTECA DE ANDAYCHAGUA Y UN CONTRATO COMERCIAL DE LARGO PLAZO. ASÍ GANÓ TIEMPO PARA NEGOCIAR CON LOS BANCOS.
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