La Minería Moderna

202 203 la minería moderna integración del perú a la clase mundial su informe a la oficina de Koenig. Tuvo bastante éxito, pues halló reservas suficientes para un buen tiempo y eso lo potenció para que el presidente de la compañía le ofreciera el liderazgo del nuevo Departamento de Exploraciones con sede en Lima. Esa función le permitió viajar, prácticamente, por todo el Perú. En ese periplo conoció Antamina, Tintaya, Las Bambas y, como cosa anecdótica, no le quedó otra que denunciar a su nombre el yacimiento de Cuajone. Los poderes que le había entregado la compañía tenían un defecto y, como debía cumplir con el mandato de denunciar ese yacimiento, tomó la iniciativa de inscribirlos a su nombre. Por supuesto, después de superada la emergencia formalizó esa situación. El conocimiento demostrado, su capacidad de trabajo y la transparencia en sus labores le hizo anidar más hondo la confianza con los altos funcionarios de la compañía. La visita a Julcani En 1952, la Cerro de Pasco arrendaba la mina de Julcani. Había sido una mina de oro pero, agotadas esas reservas, se había empezado a explotar plata con presencia de bismuto. A nivel internacional se estaba gestando el periodo de la “guerra fría” entre las grandes potencias y sus aliados, un contexto polarizado en el que se oponían oriente y occidente, el comunismo y el capitalismo, la Unión Soviética y Estados Unidos; un estadío caracterizado por una constante tensión bélica que hacía temer al mundo que, en un mismo siglo, se desatase una tercera conflagración mundial. En esas circunstancias, Estados Unidos le puso agresividad a su política de hacerse de minerales estratégicos por si se producía una nueva guerra. Entre esos minerales estaba el bismuto, que tenía el potencial de reemplazar al plomo en la fabricación de balas y otras municiones. La Oroya tenía la izquierda– La verdadera pasión del ingeniero de minas fue la exploración que, durante mucho tiempo, hizo a lomo de mula o a caballo. Derecha– Vista del campamento de Julcani en los años cincuenta. La mina, con más de 70 años de historia, continúa operando. capacidad de procesar el bismuto y la mina Julcani, de Huancavelica, era una de las principales fuentes de acceso del gran país del norte a ese mineral. Por ello la Cerro necesitaba que esa mina siguiera funcionando, pese a que sus angostas vetillas de plata hacían cada vez más difícil su explotación. Por otro lado, los geólogos que visitaron Julcani habían determinado que ya casi no había mineral, que ya no valía la pena operarla en alquiler. Para seguir abasteciendo el bismuto, Koenig le preguntó al ingeniero Benavides –con la idea de que mantenía contacto con jóvenes mineros locales– si creía que a alguno de sus coetáneos podría interesarle la mina. —¿Por qué no yo?, le respondió Alberto. —No, tú tienes aquí un futuro en la empresa. No estaba pensando en eso. —Pero, entonces, al menos déjame ir a verla. —OK, anda a verla, dijo, como saliendo del paso.

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