154 155 pioneros de la minería moderna en el perú conectividad y se habilitaron mejores condiciones de trabajo dentro de la mina como comedores, servicios higiénicos, salas de capacitación y provisión de comida caliente en distintos niveles. Aunque por esos años también las huelgas y paros se hicieron frecuentes. En 1972 el Sindicato de Trabajadores paralizó las operaciones exigiendo un incremento de remuneraciones y mejores condiciones. La resolución del Ministerio de Trabajo significó un aumento considerable. Pensando en el largo plazo, Milpo intentó promover la construcción de un hospital central en Cerro de Pasco para que diera servicio a toda la región pero, sometida a la aprobación de los ministerios de Energía y Minas y de Salud Pública, la propuesta lamentablemente no prosperó. No obstante, muchas de las acciones de la empresa estaban orientadas a generar mejores condiciones de vida y a crear empleo. Tan es así que, en 1975, pese a las dificultades de la época, se concluyó el complejo habitacional con todos los servicios comunales requeridos para una población que superaba las diez mil personas. Al fondo del pozo Otro periodo con problemas muy apremiantes fue el terrorismo. En 1984, en lugar de juzgar o reprimir a los huelguistas influenciados por los subversivos, la compañía intentó capacitarlos y hacerlos conscientes de la importancia de seguir generando una empresa productiva para su propio beneficio. Sin embargo, a las huelgas y al terrorismo se sumó el primer gobierno aprista, liderado por Alan García entre 1985 y 1990. El país y las empresas vivieron su peor periodo en la era republicana, pues tenían casi todo en contra: populismo, hiperinflación, conflictos sociales, cierre de fronteras, violencia interna, etc. Todo un combo que implicaba un reto gigante para sobrevivir. derecha– Vista del pueblo y el campamento durante la década de los setenta.
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