46 47 pioneros de la minería moderna en el perú arriba– En el laboratorio de la fundición de Tinyahuarco se hacían pruebas para estudiar la naturaleza polimetálica del mineral de la región. Derecha– Vista de la llegada a Tinyahuarco desde la cabina del tren. Entonces el complejo no tenía comparación con algún otro en la región sudamericana. Co. se convertiría así en la primera empresa subsidiaria de la Cerro de Pasco Investment Co., figura legal que se mantendría hasta la expropiación de la compañía por el Estado peruano casi setenta años después. A seis años del inicio de sus operaciones, la compañía ya contaba con 590 hombres trabajando en el ferrocarril, 1,600 obreros desarrollando labores en la fundición, aproximadamente 1,000 más picando mineral en los socavones y 1,500 en las minas de carbón. Pero el personal se incrementaría muchísimo después 1913, cuando se iniciaron los trabajos en Morococha. Pero, más allá del empleo generado, cabe anotar que uno de los aportes más notables de esta década se dio cuando la corporación puso en operación la Central Hidroeléctrica de La Oroya en 1914. Con la distribución de la energía eléctrica para todas las operaciones de la compañía, los habitantes de Cerro de Pasco entraron definitivamente a otro estadio de modernidad. La mayor parte del trabajo de excavación y perforación en el subsuelo de las minas se realizaba utilizando aire de compresores alimentados por la energía de la central hidroeléctrica de La Oroya. El mismo aire se utilizaba para ventilar las galerías donde trabajaban los mineros y que, con el correr de los años, se hicieron más extensas; tanto que era imposible acarrear a mano el mineral. Las bestias de carga se reemplazaron por vehículos de tracción eléctrica para que trasladaran el mineral por esa red de galerías y desniveles hacia la superficie. Entonces la Cerro de Pasco lucía plena de vitalidad y estaba lista para dar un siguiente paso. Una nueva baja en el precio del cobre y el fallecimiento del ingeniero John Howard Johnston, factótum minero de la sociedad Backus & Johnston, animaron a la corporación norteamericana a negociar la adquisición de Minera Casapalca, constituida en 1889 y ubicada en la serranía de Huarochirí, Lima. Desde su fundación esta empresa se dedicó a la exploración y explotación de cobre, zinc, plata y plomo y, por insistencia del ingeniero
RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2