76 77 pioneros de la minería moderna en el perú superaba los 20. El amor que había logrado superar la distancia durante años se consumaría el 31 de julio de 1948 en la Catedral de Tarma. Ya más estable, Jesús aprovechó las magníficas relaciones que mantuvo su padre para extraer y vender la cal a las compañías mineras de la zona, principalmente a las unidades mineras San Cristóbal y Andaychagua, de la Cerro, como a Carahuacra de Volcan Mining Company. Pero todavía estaba enfrascado en la lucha por ganarse un espacio en la industria minera. Tan es así que, cuando se promulgó el Código de Minería de 1950, en Cut Off aún persistía el trabajo duro y las ganancias discretas. No era que le sobrasen el dinero o el tiempo, pero tenía la ambición y se esforzaba mucho. Comprometidos con el espíritu de clan que caracterizó a la familia, Alberto y Agustín llegarían después de terminados sus estudios universitarios para poner el hombro en la calera. Agustín asumiría la responsabilidad de la parte administrativa; como ingeniero de minas, Alberto lideraría la parte técnica, las operaciones, y Jesús seguiría el curso del emprendedor visionario, encargado de proyectar la empresa, captar clientes, enhebrar flamantes negocios y buscar a lomo de mula nuevos yacimientos tras varios días de expedición. En ese sentido, rápidamente comprendió que debía ampliar su capacidad de producción para ser más competitivo en cuanto a costos, pero no tenía recursos para adquirir equipos nuevos. Así que, cuando la Vanadium Corporation cerró sus operaciones, aprovechó la oportunidad de comprar todos los equipos usados de Minas Ragra a precio de chatarra. Entre ellos un horno giratorio ‘Rotary’, que se convertiría en el primero que produciría cal en el país. Como tenían poco conocimiento en la instalación de estos equipos contrataron al ingeniero William ‘Bill’ Alexander y al señor Hugo Fiedler, que laboraron muchos años en Ragra. El primero acompañaría a Jesús en la instalación y puesta en marcha del horno y, a futuro, en varias de sus operaciones mineras. Fiedler se ocuparía de la operación y la optimización del ‘Rotary’. Con este horno pasaron de producir 600 a 1500 toneladas métricas de cal al mes y a reducir significativamente sus costos. Del mismo modo, pusieron en valor todo el equipo de segunda al constituir la empresa Maestranza Cut Off S.A. (MACUTSA). Su propósito era el reparar toda la chatarra y los equipos usados para instalarlos en sus primeras plantas concentradoras; pero también para experimentar e inventar nuevas máquinas y otras soluciones técnicas. Los Arias continuaron por sí mismos la exploración en busca de otros yacimientos en Pasco y Junín. Tan es así que su hermano Alberto lo acompañaba en expediciones de varios días en la ruta del preciado mineral, compartiendo fogatas y tertulias bajo el magnánimo cielo estrellado de los Andes. Primero despertó su interés el prospecto Yacumina, ubicado frente a la calera, para el que adquirió más equipos usados de la Cerro. Inmediatamente instaló su primera planta concentradora de 50 TMD y una pequeña central hidroeléctrica en Cut Off. Esta primera experiencia en la puesta en marcha de izquierda– Matrimonio entre Jesús y Esther en la Catedral de Tarma, el 31 de julio de 1948. Derecha– La luna de miel la pasaron trabajando en Cut Off. Aquí delante del horno de la calera, junto a su hermano Antonio y su cuñada Baltazara.
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