
Lima, 28 de agosto de 2026. La minería peruana enfrenta una oportunidad de crecimiento que no solo demanda nuevas inversiones, tecnología y proyectos, sino también una nueva generación de profesionales preparada para asumir los desafíos de la industria. En ese contexto, las empresas mineras tienen un papel clave en la formación y acompañamiento del talento joven, sostuvo Santiago Gonzáles, líder de la Cantera de Talentos del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) y Technical Services Manager en Teck Resources.
Durante el Jueves Minero “Del aula a la mina: cómo cerrar la brecha de talento entre la educación superior y la industria minera”, Gonzáles hizo un llamado directo a las compañías para involucrarse activamente en la formación de los futuros profesionales, generando mayores espacios de acercamiento a las operaciones y transferencia de conocimiento.
“Espero que este Jueves Minero, lo estén viendo todas las empresas mineras nacionales e internacionales que tienen operaciones en nuestro país, para exhortarlos a tener una participación activa para construir el futuro de nuestra economía”, señaló.
El especialista planteó que las empresas pueden generar oportunidades incluso más allá de los programas de prácticas profesionales. “Si no tienen prácticas para todos, hacer pasantías de una semana”, propuso.
Para este 2026, ocho proyectos mineros tienen previsto iniciar su etapa de ejecución con una inversión conjunta de US$7,619 millones, según información del Ministerio de Energía y Minas (MINEM). Este escenario refuerza la necesidad de que el sector prepare desde ahora a los profesionales que requerirán los nuevos proyectos y operaciones.
Conectar a los jóvenes con la industria
El llamado se realizó durante el cierre de la quinta edición de la Cantera de Talentos del IIMP, iniciativa que busca reducir la distancia entre la formación académica y las exigencias de la industria mediante casos reales.
Gonzáles enfatizó que el objetivo del programa va más allá de facilitar el primer empleo. “El objetivo no es sólo emplear jóvenes, es formar a quienes generarán valor y liderarán la minería”, afirmó.
El especialista planteó una participación articulada entre universidades, empresas, asociaciones profesionales, expertos y, especialmente, los propios jóvenes. Para las compañías, el desafío es abrir espacios; para la academia, actualizar su formación; para los profesionales experimentados, transferir conocimiento; y para los jóvenes, asumir un rol activo en su propio desarrollo.
“El futuro de la minería ya está en nuestras aulas. Nuestra responsabilidad es ayudarlo a llegar a preparar la mina”, concluyó.