Presentado por:
Juan Carlos Ortiz
Presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú


Coroccohuayco demuestra, además, que el futuro de la minería peruana no depende únicamente de nuevos descubrimientos. Existe un importante potencial en torno a operaciones que ya cuentan con infraestructura, experiencia y conocimiento del territorio, y que pueden ampliar o prolongar su producción mediante nuevas inversiones. Aprovechar estas oportunidades permitiría al Perú responder con mayor rapidez a una demanda mundial de cobre que continuará creciendo en los próximos años.
Para que proyectos de esta magnitud puedan concretarse, necesitamos condiciones que permitan invertir con predictibilidad. Las decisiones mineras se toman con horizontes de décadas y el capital compite entre distintos destinos. Nuestra riqueza geológica es una ventaja extraordinaria, pero no suficiente. Se requieren reglas claras, procedimientos eficientes y un Estado capaz de acompañar la inversión responsable, manteniendo los estándares ambientales y sociales que corresponden.
Pero atraer inversión es solo una parte del desafío. Como ha señalado Jimena Sologuren, la riqueza minera debe traducirse efectivamente en una mejor calidad de vida para la población. La minería genera empleo, inversión, canon y regalías, pero el verdadero impacto de estos recursos debe reflejarse también en mejores servicios de agua y saneamiento, educación, salud, infraestructura y mayores oportunidades para las regiones.
Esto nos obliga a mirar más allá de cuánto reciben los territorios y preguntarnos qué resultados estamos logrando con esos recursos. Fortalecer las capacidades de los gobiernos regionales y locales, promover mecanismos como Obras por Impuestos e impulsar el desarrollo de proveedores y capacidades locales son caminos que pueden ayudar a que la presencia de la minería deje un legado que trascienda la vida de una operación.
En paralelo, debemos cuidar la institucionalidad que hace posible la inversión. Las recientes controversias en torno al plan de trabajo de la Comisión de Energía y Minas muestran la importancia de que cualquier propuesta vinculada con la actividad minera respete las competencias institucionales y esté sustentada en criterios técnicos. Es positivo que las observaciones formuladas hayan permitido corregir aspectos cuestionados del documento. El Congreso tiene un rol fundamental de fiscalización y legislación, pero este debe ejercerse preservando la seguridad jurídica y la confianza necesaria para invertir.
El Perú cuenta con recursos minerales, operaciones de gran escala y una oportunidad internacional que debemos aprovechar. El desafío es convertir ese potencial en nuevas inversiones y, al mismo tiempo, asegurar que sus beneficios se traduzcan en desarrollo para los ciudadanos. Para ello necesitamos proyectos que avancen, territorios que progresen e instituciones sólidas que generen confianza. Esa es la minería que debemos construir para las próximas décadas.
Presentado por:
Vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú
Roberto Maldonado
Presentado por:
Vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú
Tomás Gonzáles Paihua
Presentado por:
Vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú
Roberto Maldonado